Monseñor Dionisio reconoció que "nuestro pueblo necesita mucho. Estamos pasando momentos muy difíciles, muy serios como pueblo. Pero sabemos que la única manera de enfrentar la vida es poniéndonos en las manos de Dios”.
La policía llegó nueve horas después de la denuncia. Tomaron huellas y dijeron que “no hay perros disponibles, porque solo existe uno para casos sangrientos”.