El grupo entrena a personas gays, queer y transgénero para armarse y luchar contra el capitalismo y el sistema estadounidense. En este momento no hay pruebas que vinculen al grupo con Tyler Robinson, el presunto asesino de Kirk.
El hombre atentó contra su vida al momento de la captura, por lo que fue trasladado al hospital del municipio Bahía Honda y luego, al Hospital Calixto García, en La Habana.
Salazar explicó que "cada dólar que evade las sanciones no solo engorda los bolsillos del régimen, también alimenta la represión en La Habana y le roba al pueblo cubano su libertad".
Luego de consumir psicofármacos fue sometido a una práctica de tortura conocida como “fijación mecánica”, que consiste en mantener a la persona amarrada e inmovilizada.
El reportero José Luis Tan Estrada denunció que el Hospital Oncológico de Camaguey permaneció al menos 20 minutos sin electricidad, lo cual provocó caos y desatención médica.