La policía llegó nueve horas después de la denuncia. Tomaron huellas y dijeron que “no hay perros disponibles, porque solo existe uno para casos sangrientos”.
El incidente más reciente ocurrió el 9 de abril, cuando a un trabajador de la institución, Marcos Antonio Díaz Puente, le robaron el celular y el salario del mes mientras había ido al baño