Díaz-Balart declaró que "es el momento de terminar el trabajo y de terminar la pesadilla. La solución es la eliminación de esa dictadura que está a 90 millas de Estados Unidos".
"Solicito respetuosamente que la Santa Sede, bajo el liderazgo del Papa León XIV, exprese inequívocamente su solidaridad con el deseo de libertad del pueblo cubano y sus demandas de respeto a la dignidad humana que Dios le dio".
El congresista lamentó los resultados del último Estudio sobre el Estado de los Derechos Sociales en Cuba, que reveló que el 89% de la población se mantiene en pobreza extrema