Su exilio se da luego de ser excarcelado en enero anterior, tras cuatro años de prisión política por protestar pacíficamente en La Habana con un cartel.
Los oficiales de la Seguridad del Estado cuestionaron sus relaciones con el exprisionero político Virgilio Piñera; con el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) y la amenazaron por supuestamente traficar medicamentos.
Avilés Castillo se formó en la escuela militar cubana Antonio Maceo y ahora se encuentra de vuelta en la isla para formalizar un mecanismo bilateral de colaboración en materia de defensa, seguridad y cooperación técnico-militar.
"Solicito respetuosamente que la Santa Sede, bajo el liderazgo del Papa León XIV, exprese inequívocamente su solidaridad con el deseo de libertad del pueblo cubano y sus demandas de respeto a la dignidad humana que Dios le dio".
En su declaración, la Asamblea Parlamentaria citó su Resolución 2221 de 2018, en la que condena a los Estados patrocinadores de terrorismo como “una grave amenaza a la estabilidad global”.