"Solicito respetuosamente que la Santa Sede, bajo el liderazgo del Papa León XIV, exprese inequívocamente su solidaridad con el deseo de libertad del pueblo cubano y sus demandas de respeto a la dignidad humana que Dios le dio".
El mensaje episcopal gira, principalmente, en torno a temas religiosos como la oración y la celebración del próximo Año Jubilar, acompañado de reflexiones sobre la esperanza cristiana.
La situación en la isla es extremadamente precaria, con muy pocos sacerdotes disponibles para atender a una gran cantidad de fieles dispersos por todo el país.