Tres décadas después, los legisladores reiteraron su llamado a que se haga justicia y a que se exijan responsabilidades al más alto nivel del régimen cubano, al considerar que el caso sigue siendo una deuda moral y legal con las víctimas y sus familias.
En las misivas, fechadas el 3 de febrero de 2026, Giménez expresó su “profunda preocupación” por la continuidad de los vuelos comerciales a la isla y pidió a las aerolíneas “poner fin a todos los vuelos hacia Cuba”.
Entre ellos destacan los congresistas cubanoamericanos María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart; la activista y líder de Cuba Decide, Rosa María Payá; y el presidente del Museo Americano de la Diáspora Cubana, Marcell Felipe.