La intelectual cubana que fue violentada por esbirros del régimen denunció los maltratos que sufrió cuando solo pretendía acudir a una protesta pacífica
Benítez Hernández fue atendido con las manos esposadas y no le realizaron un lavado estomacal, solo le administraron dextrosa y vitamina B6 en el policlínico Modesto Gómez Rubio.