Al parecer, el joven, con antecedentes de problemas psicológicos, se disparó con un arma que le entregaron en la unidad militar 10-24, en El Cotorro, La Habana.
Según reportó el periodista Yosmany Mayeta, el joven era natural de Ocujal del Turquino, en Santiago de Cuba y la familia está devastada con la pérdida.
La represión contra este cubano, que solo ha exigido justicia para el caso de su hijo desde hace más de tres años, se ha agudizado en las últimas semanas.
"Ni le permitieron a mi familia ponerle flores a mi hijo y mucho menos a su esposa, que pidió desesperadamente que le dejaran poner flores", narró el padre de uno de los jóvenes fallecidos
En medio de la indignación y las críticas al régimen tras la explosión en unidad militar que causó la muerte de 13 cubanos, anuncian duelo oficial y acto de homenaje