Gladys Bejerano, contralora general del régimen, es la primera alta funcionaria que vuelve a referirse al caso después de la destitución de Gil, en febrero
A los únicos que parece no gustarles el sol en Cuba es a los policías y al resto del amplio abanico de esbirros que se ven obligados a salir a la calle a reprimir, bajo la inclemencia del sol.