Miguel odia a los que hemos partido, pero pide que mandemos dólares para que el partido siga partiendo por la mitad a los cubanos y no ganemos ya ni en la pelota.
Un hombre invisible, para ser invisible, debe mantener un perfil bajo si no quiere hacerse visible. No como otros, que roban cámara y dicen cuanta verdolaga les pasa por la cabeza con tal de tener visibilidad.
Los personeros del régimen cubano lo dijeron, y eso ha sido un alivio para la población: no habrá otro apagón nacional. Será el mismo de antes. El de siempre, que para eso son continuidad.