Según reportó el periodista Yosmany Mayeta, el joven era natural de Ocujal del Turquino, en Santiago de Cuba y la familia está devastada con la pérdida.
Más de sesenta años ha estado ese “pueblo uniformado” esperando al enemigo. Casualmente mirando hacia el norte, que parece estar tan revuelto y brutal que de allí nada más llegan dinero, pollos, ropa y medicinas.