Fue desde la prisión de máxima seguridad de Guanajay, en la provincia Artemisa, que Otero Alcántara, mediante una llamada telefónica grabada, emitió su discurso de aceptación del prestigioso premio.
"Gracias a mi equipo legal mi caso de residencia ha sido abierto. Tengo mucha fe en este gobierno y en el proceso legal. También aclaramos que El Funky no será deportado", escribió en sus redes sociales.
Desde la unidad policial de la calle Zanja fue llevado a su vivienda y, al no tener llaves en ese momento, rompieron una puerta, una ventana y una cama para ingresar.