Uno de los detenidos inicialmente, el activista Liván Gómez Castillo, fue liberado el 10 de octubre y explicó a Cubalex que otras 15 personas permanecían bajo arresto en el centro de detención del VIVAC.
"Tengo a mi esposo operado de la columna y tengo que pagar el agua (...) Estamos sufriendo y viendo que los dirigentes andan así", expresó una vecina pensionada.
Payá afirmó que no se puede creer en las difamaciones del régimen de La Habana y que Ferrer "es un hombre libre, y salvarse ha sido su compromiso para poder seguir luchando contra esa tiranía que hoy ha forzado a su familia al exilio".
"La lucha continúa", expresó el activista, y dijo que la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) se aliaría a organizaciones que trabajen por la libertad de la isla.
Su exilio se da luego de ser excarcelado en enero anterior, tras cuatro años de prisión política por protestar pacíficamente en La Habana con un cartel.
Los oficiales de la Seguridad del Estado cuestionaron sus relaciones con el exprisionero político Virgilio Piñera; con el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) y la amenazaron por supuestamente traficar medicamentos.
Avilés Castillo se formó en la escuela militar cubana Antonio Maceo y ahora se encuentra de vuelta en la isla para formalizar un mecanismo bilateral de colaboración en materia de defensa, seguridad y cooperación técnico-militar.