Desde antes de la pandemia del Covid-19 estas calles de La Habana se inundan con aguas putrefactas. Son las calles por donde pasan los niños cuando vienen de un centro escolar en la capital cubana. Padres y vecinos del lugar han denunciado la situación, pero no han tenido respuesta por parte del régimen, que, mientras tanto, sigue invirtiendo en hoteles y en el turismo.
Reportaje: Julio Góngora y Carlos Milanés para ADN Cuba.