La Administración Trump dio marcha atrás el viernes a un grupo de sanciones arancelarias para países que suministraran petróleo a la isla; sin embargo, mantiene la emergencia nacional por lo que considera amenazas a la seguridad y la política exterior del país por parte del régimen cubano.
Según el comunicado de la Casa Blanca, aclara que Estados Unidos dejará de aplicar ciertos aranceles adicionales establecidos mediante la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), aunque las emergencias nacionales y otras medidas contra esos países seguirán vigentes.
El nuevo texto establece que esos gravámenes adicionales “ya no estarán en vigor y, tan pronto como sea posible, dejarán de cobrarse”. Esto incluye los aranceles adoptados en varias órdenes ejecutivas anteriores, entre ellas la referida a Cuba.
Aun así, la Casa Blanca subraya que la decisión no elimina las medidas más amplias contra esos gobiernos. Según la orden, “todas las demás acciones… para abordar las emergencias nacionales… permanecerán en efecto y no serán afectadas por esta orden”, lo que significa que las sanciones u otras disposiciones relacionadas con Cuba continúan vigentes.
El documento también instruye a los departamentos y agencias federales a tomar las medidas necesarias para poner fin al cobro de esos aranceles y, si es necesario, ajustar el sistema arancelario de Estados Unidos para reflejar el cambio.
Dicha medida se toma luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos determinara que la IEEPA no autorizaba al presidente a imponer aranceles, sino que esto era potestad del Congreso.
Desde el 30 de enero anterior, el gobierno norteamericano declaró un estado de emergencia nacional por lo que considera amenazas a la seguridad y la política exterior del país por parte del régimen cubano.
La medida indicó que “las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de Cuba constituyen una amenaza inusual y extraordinaria” para los intereses de Estados Unidos.
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