"Los represores llegaron hasta la vivienda de Maricelis Cambara, de 65 años para 'sugerirle' que hablara con su hija para que la abogada deje de 'atacar la Revolución"
El mismo día en que fue arrestada la joven, en uno de sus perfiles en redes sociales se publicó: “Necesitamos organización...corran la voz!!! Planificamos otro 11 de julio"