Durante una conferencia de prensa, organizada por la ARC, Zablotskiy expresó que "nosotros podemos considerar excarcelar a los mercenarios cubanos si hay un gesto simultáneo de excarcelar a presos políticos cubanos”.
Según ha denunciado su madre Layda Jacinto, luego de la golpiza el 5 de noviembre anterior, lo recluyeron en una celda de castigo, donde se encuentra incomunicado.
Mediante una carta, Pérez Ortega explica que las autoridades lo despertaron en la madrugada y lo sometieron a una requisa, así como lo mantuvieron esposado varias horas.
"Vengo desconsolada; ya tiene la piel pegada al hueso. Necesito apoyo internacional, necesito que alguien tome alguna medida. Él está ya muy delgado", añadió la esposa.
No es la primera vez que envían a presos políticos a cárceles lejos de sus ciudades de residencia, como una forma más de castigo contra ellos y sus familiares.
La enfermera de la cárcel de Guanajay lo remitió para el hospital a las 11:15 a. m. del miércoles y el traslado ocurrió cinco horas después, por supuesta falta de transporte.
García Caso inició la huelga el jueves pasado en la prisión Cuba Sí, en la ciudad de Holguín, a favor de la libertad de todos los presos políticos de la isla.