Aunque el régimen cubano pidió su “expulsión inmediata” de París, el cienfueguero siguió su preparación y cumplió su cometido tras tres años sin competencias internacionales
El título olímpico del luchador cubano no ha dejado ajeno a nadie. En redes hay reacciones encontradas, unos se centran en lo deportivo y otros apuntan a su postura política