Aparentemente dichos familiares golpeaban "con frecuencia" al menor. El padrastro habría sido el responsable de la última golpiza, que acabó con su vida.
Llegó un grupo de heridos al Hospital Saturnino Lora, acompañados por sus familiares y, estos últimos, al ver que no los atendían inmediatamente, atacaron a enfermeras y médicos de guardia.