La situación actual en la prisión de Quivicán, Mayabeque, es crítica. Recientemente, el preso político del 11J, Roberto Pérez Fonseca sufrió una caída de su litera y no ha recibido asistencia médica, denunció su hermano Alberto Fonseca en redes sociales.
Fonseca explicó que el opositor se golpeó durante la caída y hasta el momento no ha recibido atención en dicho penal.
Además, indicó que otros 20 reclusos en estado de desnutrición fueron trasladados a la prisión militar de Ganuza para ocultarlos de una visita oficial programada para el viernes.
Por otro lado continúan difundiéndose más denuncias desde Quivicán. Al también preso político del 11J Juan Enrique Pérez se le niegan sus medicamentos.
Según explicó el activista Marcel Valdés, el responsable de esto es el carcelero de apellido Rabelo.
"Le está negando sus medicamentos, medicamentos que se los lleva su pareja, ya que en la prisión no dan nada y Juan no acepta nada tampoco. Está todo el tiempo provocándolo, ofendiéndolo e intentando hacerlo pasar como preso común, sabiendo que Juan Enrique no se somete al régimen carcelario. Juan ni se pone uniforme, ni acepta “reeducación”, ni se presenta al recuento", añadió Valdés.
El Centro de Documentación de Prisiones Cubanas (CDPC), una organización de la sociedad civil independiente, mensualmente registra en sus informes a la cárcel Quivicán como una de las represivas del país.
En un informe anual, que comprende del 1 de marzo de 2024 y el 31 de marzo de 2025, el Centro señaló que en dicha prisión se reportan incidentes constantes como falta de atención médica, violaciones a la libertad religiosa, reclusiones en celdas de castigo, muertes de reclusos, entre otros.