El preso político del 11J Juan Enrique Pérez Sánchez fue golpeado recientemente por el represor identificado como Yosbel “Azulito” en la prisión de Quivicán, Mayabeque, denunció el activista Marcel Valdés.
Al parecer, el funcionario del penal le negó a Pérez Sánchez salir al patio y el preso político reclamó sus derechos.
En otras ocasiones, según denunció Valdés, el mismo funcionario ha negado atención médica al preso político del 11J Roberto Pérez Fonseca y golpeado a otros reclusos.
Actualmente Juan Enrique y Roberto exigen a los jefes de la prisión de Quivicán que tomen medidas contra este represor: ya sea sacarlo de este penal y sancionarlo.
Los presos políticos anunciaron que de no parar los abusos, comenzarían una huelga de hambre próximamente.
Pérez Sánchez fue condenado a 8 años de prisión por su participación en las protestas del 11J en el poblado de Vegas, municipio Nueva Paz. Lo acusaron de los supuestos delitos de desacato, desórdenes públicos y sabotaje.
Durante sus casi cinco años de prisión política ha sufrido innumerables abusos como golpizas, negación de atención médica, reclusiones prolongadas en celdas de castigo, traslados de cárcel, entre otros.
El año pasado al preso político le diagnosticaron tuberculosis y pasó meses en La Habana, luego de fuerte presión por su caso.
En julio pasado, antes de su diagnóstico, trascendió que Pérez se desmayó dos veces durante una visita familiar y estaba al borde del 'colapso físico'.