Los presos en El Salvador limpian calles, arreglan hospitales y hasta construyen viviendas.
Esta es una estrategia del gobierno de Bukele conocida como el Plan Cero Ocio, que consiste en que todos los presos del país trabajen para ganarse la comida en las cárceles y reparen, en parte, el daño causado a la sociedad.
Desde mediados de 2021, aquellos en 'fase de confianza' participan en esta iniciativa. Cada día, unos 2.000 presos salen a trabajar limpiando playas, reparando escuelas y hospitales y construyendo viviendas para familias con pocos ingresos.
Son precisamente políticas como esta las que han hecho de Bukele el presidente más popular de América Latina.