La presa política Lizandra Góngora, recluida en la cárcel Los Colonos, en Isla de la Juventud, depuso la huelga de hambre y sed que había comenzado el 22 de abril, confirmó su primo Ariel Góngora en redes sociales.
En una directa este viernes, Góngora explicó que una persona de su confianza pudo entrar al penal y conversar con la presa política para que finalizara esta protesta que ponía en riesgo su salud.
"Ya tenía los labios cuarteados, se veía que estaba débil y tenía calambres", indicó el familiar.
Incluso las autoridades de la prisión y la Seguridad del Estado permitieron este contacto, añadió el primo, debido a su ya deteriorado estado de salud y las implicaciones que tendría una huelga de este tipo.
La huelga de la activista era en protesta por la represión en su contra, así como por las declaraciones del dictador Miguel Díaz-Canel, quien recientemente negó la existencia de presos políticos en la isla.
La mujer lleva más de tres meses sin ver a sus hijos, debido a la lejanía y las pésimas condiciones del transporte en la isla.
La madre cubana se encuentra recluida en la cárcel Los Colonos en la Isla de la Juventud, lejos de sus hijos en Artemisa. El régimen le ha negado el traslado a una prisión más cerca en varias ocasiones.
Mientras ella está lejos, han amenazado a su esposo Ángel Delgado con retirarle la custodia de sus hijos menores.
La madre de cinco menores fue condenada a 14 años de cárcel por manifestarse en julio de 2021 en Güira de Melena, Artemisa.
Góngora es miembro del Partido Republicano de Cuba y desde la cárcel ha continuado con sus denuncias y su activismo.