Residentes de la zona oriental de Cuba describen la angustia con la que viven por miedo a que les roben los animales. Los campesinos de la provincia de Guantánamo aseguran que cuando ocurre un hurto o sacrificio, las autoridades, en lugar de buscar a los delincuentes, los multan a ellos. “No se puede ni dormir”, aseguró uno de los entrevistados a ADN Cuba.