Un vendedor ambulante cubano, ubicado en la intersecci贸n de Dragones y 脕guila, en La Habana Vieja, denunci贸 en un reportaje de los periodistas independientes Carlos Milan茅s y Julio C茅sar G贸ngora, de ADN Cuba, la imposici贸n sistem谩tica de multas excesivas a los carretilleros, que han acumulado numerosas sanciones en apenas dos meses.
El denunciante, identificado como Julio Garc铆a Mora, mostr贸 a los reporteros una serie de multas cuyo valor oscila entre 500 y 8,500 pesos cubanos, impuestas de manera recurrente. "He tenido que pagarlas todas", afirm贸, y explic贸 que, pese a haber acudido a diversas instituciones, como la Oficina de Multas y la jefa de inspectores, sus reclamos no obtuvieron respuesta.
El comercio ambulante es una de las actividades m谩s antiguas de la humanidad, presente tambi茅n en Cuba a lo largo de los siglos. Si bien en algunos momentos ha disminuido su protagonismo, cada vez que las crisis econ贸micas se intensifican, los vendedores callejeros reaparecen como una opci贸n indispensable para subsistir.
Durante el reportaje se document贸 tambi茅n la situaci贸n de varios conductores de bicitaxis, quienes relataron ser objeto de sanciones econ贸micas constantes. Uno de ellos, que pidi贸 permanecer en el anonimato por temor a represalias, confirm贸 al periodista que hab铆a recibido una multa de 8,500 pesos cubanos.
Las sanciones se han aplicado, incluso, a personas con documentaci贸n en regla, como sugiri贸 un vendedor con discapacidad entrevistado en el reportaje.
De acuerdo con los testimonios recopilados, muchos afectados perciben que los inspectores imponen multas de manera indiscriminada porque, seg煤n ellos, "si no ponen multas, no les pagan".
El reportaje evidencia la dif铆cil situaci贸n que enfrentan los vendedores ambulantes en Cuba, quienes, a pesar de contar en algunos casos con los permisos necesarios, aseguran ser v铆ctimas de una "represi贸n constante" que limita su capacidad para sostener a sus familias.