Este nombramiento se produce en un contexto de creciente interés en la región, marcada por desafíos relacionados con la migración, el narcotráfico y las tensiones políticas en países como Venezuela, Cuba y Nicaragua.
La concentración tiene como objetivos exigir la liberación inmediata de los presos políticos en la isla y que EE.UU. declare que Cuba representa un peligro para su seguridad nacional.