Según relató, el 26 de diciembre de 2025 logró comunicarse con Ferrer y, apenas un día después, fue trasladado a un destacamento donde permanecen reclusos sancionados, con el objetivo de exponerlo a situaciones de hostigamiento y riesgo físico.
Según el último informe publicado este viernes, las violaciones de este tipo se mantienen en el país, a pesar de que la Constitución reconoce formalmente el Estado laico y el derecho a la libertad de culto.
Consideran que el opositor "se encuentra en una situación de gravedad y urgencia, toda vez que sus derechos a la vida, integridad personal y salud están en riesgo de daño irreparable en Cuba".
En septiembre anterior, Hernández Pérez se disfrazó de estudiante de escuela para, con humor, criticar la falta de uniformes escolares y la gestión del régimen ante la actual crisis energética.