Mediante una carta, Pérez Ortega explica que las autoridades lo despertaron en la madrugada y lo sometieron a una requisa, así como lo mantuvieron esposado varias horas.
Según el reporte, entre las principales violaciones destacan sitios de viviendas de activistas, juicios sin garantías, abusos contra presos, hostigamientos y amenazas.
"Vengo desconsolada; ya tiene la piel pegada al hueso. Necesito apoyo internacional, necesito que alguien tome alguna medida. Él está ya muy delgado", añadió la esposa.
No es la primera vez que envían a presos políticos a cárceles lejos de sus ciudades de residencia, como una forma más de castigo contra ellos y sus familiares.
La plataforma explicó que funcionarios de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista a diferentes niveles, se niegan a permitir el traslado y la entrega directa de esta ayuda a los beneficiarios.
La familiar indicó a ADN Cuba que, a pesar de no conocer mayores detalles, este cambio de medida corresponde a la crítica situación de salud de su hija y a las denuncias en redes sociales.