De acuerdo con el reporte enviado a ADN Cuba, tanto Pupo Cuesta como Tejeda Ruiz filmaron las protestas para luego delatar a los manifestantes ante la policía política.
El hombre atentó contra su vida al momento de la captura, por lo que fue trasladado al hospital del municipio Bahía Honda y luego, al Hospital Calixto García, en La Habana.
Luego de consumir psicofármacos fue sometido a una práctica de tortura conocida como “fijación mecánica”, que consiste en mantener a la persona amarrada e inmovilizada.