Según ha denunciado su madre Layda Jacinto, luego de la golpiza el 5 de noviembre anterior, lo recluyeron en una celda de castigo, donde se encuentra incomunicado.
Para que no fuese público, el régimen citó razones de 'seguridad nacional', por lo que solo asistirán al juicio las partes y las personas autorizadas por el Tribunal.
Según notas del periódico estatal Invasor, del total de lesionados, 19 están en el Hospital Dr. Antonio Luaces Iraola, tres pendientes de traslado y cinco en la sala de observación del policlínico de Venezuela.
Mediante una carta, Pérez Ortega explica que las autoridades lo despertaron en la madrugada y lo sometieron a una requisa, así como lo mantuvieron esposado varias horas.
Según el reporte, entre las principales violaciones destacan sitios de viviendas de activistas, juicios sin garantías, abusos contra presos, hostigamientos y amenazas.